domingo, 3 de octubre de 2010

Lo que la enseñanza hace a los docentes …

A los estudiantes de 4º año de Magisterio del IFD de Paysandú:

Phillip Jackson, en el epílogo de su libro “Enseñanzas implícitas” (1999, Buenos Aires, Amorrortu) y reflexionando sobre su trayectoria docente, dice:

“Tengo la corazonada (¿puede ser acaso algo más que eso?) de la que no sólo soy una persona diferente de la que habría sido si nunca hubiese enseñado; también soy una persona mejor. En suma, creo que la enseñanza me mejoró. Y lo hizo, si mi corazonada es correcta, exigiéndome desempeñar un rol que por costumbre implica una cantidad de obligaciones morales. Por supuesto, no hay ninguna garantía de que la realización de tales obligaciones tenga como consecuencia un mejor realizador. Pero si Aristóteles estaba en lo cierto (a menudo lo estaba), no hay mejor manera de inculcar la virtud y hacerla hábito que insistir en obrar virtuosamente. La enseñanza, como yo la experimenté, ofrece a la persona virtuosa una multiplicidad de oportunidades de actuar.”

Tu formación de grado va llegando a su fin …
Te invitamos a realizar una reflexión a propósito del término de esta etapa y el inicio de lo que será tu futura vida profesional.
¿Qué opinión te merece lo que plantea Jackson?